Tres horas que se nos hicieron cortas. Pablo nos enseñó Toulouse de una manera que ningún libro de viajes conseguiría: con un cariño y un conocimiento de la ciudad que se notaba en cada calle, en cada plaza y en cada rincón de ladrillo rosa que nos iba señalando. No fue una visita guiada al uso, sino un paseo lleno de anécdotas, de historias que solo alguien que ama de verdad su ciudad sabe contar, y con una simpatía y cercanía que hicieron que disfrutáramos en familia.
Últimas opiniones
Diego fue muy buen guía haciendo la visita muy amena y agradable
Tres horas que se nos hicieron cortas. Pablo nos enseñó Toulouse de una manera que ningún libro de viajes conseguiría: con un cariño y un conocimiento de la ciudad que se notaba en cada calle, en cada plaza y en cada rincón de ladrillo rosa que nos iba señalando. No fue una visita guiada al uso, sino un paseo lleno de anécdotas, de historias que solo alguien que ama de verdad su ciudad sabe contar, y con una simpatía y cercanía que hicieron que disfrutáramos en familia.